En la fiesta de la Traslación de Nuestro Padre Santo Domingo

Los hijos de Domingo de Guzmán, estamos de fiesta, hoy día 24 de Mayo, celebramos la traslación de los restos de santo domingo, de su primera sepultura, a un sepulcro más digno en la Iglesia de San Nicolás en Bolonia.

Todo sucedió de la siguiente manera:

“…Habían pasado 12 años desde la muerte de Domingo. Dios había manifestado la santidad de su Siervo por multitud de milagros obrados en su sepulcro o debidos a la invocación de su nombre. Se veían sin cesar enfermos, alrededor de la losa que cubría sus restos, pasar allí el día y la noche, y volver glorificándolo por su curación. De las paredes próximas colgaban exvotos en recuerdo de los beneficios que de él habían recibido, y no se desmentían con el tiempo los signos de veneración popular. Con todo, una nube cubría los ojos de los Hermanos, y mientras que el pueblo exaltaba a su Fundador, ellos, sus hijos, en vez de preocuparse por su memoria, parecían trabajar en oscurecer su brillo.

No sólo dejaban su sepultura sin adorno, sino que, por temor a que se les acusara de buscar una ocasión de lucro en el culto que ya se le daba, arrancaban de los muros los exvotos. Algunos deploraban esta conducta, pero sin atreverse a contradecirla de plano. Se dio el caso de que, creciendo el número de los Hermanos, se vieron obligados a demoler la vieja iglesia de San Nicolás para edificar una nueva, y quedó el sepulcro del santo Patriarca al aire libre, expuesto a la lluvia y a todas las intemperies. Este espectáculo conmovió a algunos de ellos, que deliberaban entre sí sobre la manera de trasladar aquellas preciosas reliquias a un sepulcro más conveniente.

Prepararon un nuevo sepulcro, más digno de su Padre, y enviaron a varios de ellos a visitar al soberano Pontífice para consultarle. Ocupaba el solio pontificio el anciano Hugolino Conti con el nombre de Gregorio IX. Recibió muy duramente a los enviados, y les reprochó haber descuidado por tanto tiempo el honor debido a su Patriarca. Les dijo: «Yo conocí en él a un hombre seguidor de la norma de vida de los Apóstoles, y no hay duda de que está asociado a la gloria que ellos tienen en el cielo». Hasta quiso asistir en persona al traslado; mas, impedido por los deberes de su cargo, escribió al arzobispo de Rávena que fuese a Bolonia con sus sufragáneos para asistir a la ceremonia.

Era Pentecostés de 1233. Se había reunido el Capítulo General de la Orden en Bolonia bajo la presidencia de Jordán de Sajonia, sucesor inmediato de Santo Domingo en el generalato.  Estaban en la ciudad el arzobispo de Rávena, obedeciendo a las órdenes del Papa, y los obispos de Bolonia, Brescia, Módena y Toumay. Habían acudido más de trescientos religiosos de todos los países. Los hostales rebosaban de señores y ciudadanos notables de las ciudades vecinas. Todo el pueblo estaba en expectación. «No obstante —dice el Beato Jordán—, los Hermanos estaban intranquilos: oran, palidecen, tiemblan, porque temen que el cuerpo de Domingo, expuesto largo tiempo a la lluvia y al calor en una vil sepultura, aparezca comido de gusanos, exhalando un olor que disminuyese la opinión de su santidad».

Atormentados por este pensamiento, pensaron abrir secretamente la tumba del Santo; pero Dios no permitió que así fuese. O porque hubiese alguna sospecha, o para comprobar más la autenticidad de las reliquias, el Podestá de Bolonia mandó que día y noche guardaran el sepulcro caballeros armados. Sin embargo, a fin de tener más libertad para el reconocimiento del cuerpo, y evitar en el primer momento la con-fusión de la muchedumbre llegada en masa a Bolonia, se convino en abrir el sepulcro de noche. El 24 de mayo, lunes de Pentecostés, antes de la aurora, el arzobispo de Rávena y los demás obispos, el Maestro General con los definidores del Capítulo, el Podestá de Bolonia, los principales señores y ciudadanos, tanto de Bolonia como de las ciudades vecinas, se reunieron, a la luz de las antorchas, en tomo de la humilde piedra que cubría hacía doce años los restos de Santo Domingo.  …Mientras la levantaban, un inefable perfume salió del sepulcro entreabierto: era un aroma que nadie pudo comparar a cosa conocida, que excedía a toda imaginación. El arzobispo, los obispos y cuantos estaban presentes, llenos de estupor y alegría, cayeron de rodillas, llorando y alabando a Dios.

…Por fin, le abrieron arrancando los clavos de la parte superior, y lo que quedaba de Domingo apareció a sus hermanos y amigos. No era más que osamenta, pero llena de gloria y de vida por el celestial perfume que exhalaba. Sólo Dios conoce la alegría que inundó todos los corazones, y no hay pincel capaz de representar aquella noche embalsamada, aquel silencio conmovedor, aquellos obispos, caballeros, religiosos, todos aquellos rostros brillantes de lágrimas e inclinados sobre un féretro, buscando a la luz de los cirios al grande y santo hombre que los miraba desde el cielo, y respondía a su piedad con esos abrazos invisibles que inundan el alma de intensa felicidad

…Jordán de Sajonia se inclinó sobre aquellos sagrados restos con respetuosa devoción, y los trasladó a un nuevo féretro hecho de madera de cedro. …Se cerró el féretro con tres llaves, entregándose una al Podestá de Bolonia, otra a Jordán de Sajonia, y la tercera al Provincial de Lombardía. Luego lo llevaron a la capilla, donde estaba preparado el monumento: éste de mármol, sin ningún adorno escultórico.”

                                       JORDÁN DE SAJONIA, Orígenes de la Orden de Predicadores

 

Esto que se cuenta en el lenguaje de la Edad Media como una leyenda, es para todos nosotros, hijos de Domingo, la confirmación de que Nuestro Padre vivió como vivió Cristo, sintió como sintió Cristo. En definitiva, que recibió, como dice San Pablo “la sublime misión de esparcir por todas partes la fragancia de Cristo” (2Cor 2,14).  Después de muerto su buen olor es prueba de que en medio de un mundo impregnado del hedor de la herejía y de la falta de verdad, su acción  evangelizadora difundió el buen olor del conocimiento de Aquel cuyo nombre es “ungüento derramado” (Ct 1,3)

Nos toca ahora a nosotros esparcir el “buen olor de Cristo” que no es otra cosa que el mensaje de Cristo. Con el olor de Domingo en este día de su traslación es el mismo Domingo quien nos dice que “nosotros somos el buen olor de Cristo” (2 Cor. 2,15). Su espíritu, su vida gastada por el Evangelio, su existencia transformada, apunta a Otro, porque ha dejado a Cristo vivir en sí mismo (rf. Gal. 2, 20).

 

Feliz día para todos hermanos y pidamos juntos a Domingo:

A nuestro Padre Domingo
En el canto presentamos
Jubilosas alabanzas.

Y tu familia de pobres
Caminado tras tus huellas
Tu protección hoy te pide.

Y tú, Padre compasivo,
Pastor bueno del rebaño,
Escucha nuestra súplica.

Ante nuestro Rey supremo
Por tu oración pide siempre,
Por la grey que tú has fundado. AMÉN

 


Ester Bermejo Gómez OP

Fraternidad Laical de Santo Domingo de Segovia

Misa en la cueva de Santo Domingo y conferencia-coloquio en el monasterio de Santo Domingo el Real

Dentro del calendario de actividades programadas en el contexto del VIII centenario de la presencia de santo Domingo en Segovia, el próximo día 27 de mayo se llevarán a cabo las siguientes actividades:

Misa en la Cueva de Santo Domingo.

Hora: 12:00
Cantada en Gregoriano.
Lugar: Cueva de Santo Domingo. Entrada libre hasta completar aforo.
Organiza: Familia Dominicana de Segovia.

 

La contemplación de las Monjas.

Conferencia – dialogo con las monjas de la comunidad de dominicas contemplativas del monasterio de Sato Domingo el Real.
Hora: 17:30
Lugar: Iglesia del Monasterio Santo Domingo el Real, MM. Dominicas (plaza de la Trinidad.) Entrada libre hasta completar aforo.
Organiza: MM. Dominicas.

Peregrinación dominicana, Predicaminata 2018

Se trata de una peregrinación a pie entre las localidades de Cercedilla (Madrid) y Segovia en recuerdo del camino que debió realizar Santo Domingo de Guzmán en el mes de diciembre de hará pronto ochocientos años. Transcurre por el mismo trazado de la antigua Calzada Romana (de la cual se conserva parte), por lo que coincide con una de las etapas del Camino de Santiago de Madrid.

Es una actividad destinada a mayores de 18 años en la que está presente el deporte, la naturaleza y el espíritu aventurero y dominicano.

Podéis encontrar toda la información en la web de la Predicaminata y en su facebook.

Predicaminata es una peregrinación organizada por la Fraternidad Laical de Santo Domingo de Atocha (Madrid) en colaboración con personas e instituciones de Familia Dominicana.

Para cualquier duda o aclaración quedamos a vuestra disposición (predicaminata@dominicos.org)

Celebración de la misa de la Ascensión

  • Dos grandes profesionales de la música: la soprano segoviana Blanca Gómez y el barítono Miguel Angel Viné acompañados por el organista Francisco Amaya interpretaron brillantemente composiciones de: C. Frank, Ch. Gounod. F. Mendelssohn. J. Del Moral. G. Faurè, A. Vivaldi, etc. llenas de religiosidad y arte musical.

El pasado 12 de mayo, dentro del programa de actos para el VIII Centenario de la venida de santo Domingo a Segovia, se celebró la Eucaristía del día de la Ascensión, con profunda solemnidad, en la iglesia del monasterio de Santo Domingo el Real de Segovia.

No era para menos en un día tan grande en el que, como dijo el sacerdote que presidió la Eucaristía, “Jesucristo asciende hoy hasta lo más alto del cielo” y ¿qué significa esto, sino que nuestra condición humana ha sido glorificada y está sentada a la derecha de Dios? Cuando Cristo sale para encarnarse – dicen en bella imagen los Padres de la Iglesia- al ir descendiendo a las entrañas de Maria se va identificando con los diversos niveles de criaturas celestiales: tronos, querubines, potestades… para no ser reconocido, para que no sepan que ha salido a encarnarse, para que así el Misterio de la Encarnación quede en el secreto del corazón de Dios. Hoy, en cambio sucede que Jesucristo vuelve a los cielos pero ya no es oculto, es un Dios encarnado, entra su humanidad y su divinidad y lo hace llevando cautivos. Por eso el salmo 23 puede cantarlo: ¡que se abran las antiguas compuertas! – ¡hazla más grande!-Y un ángel pregunta a otro ¿Quién va a entrar? Y responde el otro: ¡el Rey de la Gloria! y vuelve con toda la humanidad redimida. Nuestra humanidad a pesar de su debilidad, pecado y flaqueza entra en Cristo y es introducida no “en el cuarto de las escobas” sino en el trono de la Trinidad de Dios. Esto- se preguntaba el predicador- ¿no es para causarnos asombro?

Dos grandes profesionales de la música: la soprano segoviana Blanca Gómez y el barítono Miguel Angel Viné acompañados por el organista Francisco Amaya interpretaron brillantemente composiciones de: C. Frank, Ch. Gounod. F. Mendelssohn. J. Del Moral. G. Faurè, A. Vivaldi, etc. llenas de religiosidad y arte musical.

Asistieron un grupo numeroso de personas, y eso que coincidía el día y la hora con el “Titirimundi” que atrae a tanto público en la ciudad segoviana.

Desde este espacio, agradecemos la presencia de Blanca Gómez que desde su adolescencia se cobijó a la sombra de la comunidad dominicana de Segovia y mantiene en su corazón el espíritu de Sto. Domingo.

Misa cantada en la iglesia del monasterio de Santo Domingo el Real

Como muy bien saben ya los segovianos, la Familia Dominicana en Segovia está conmemorando el VIII centenario de la venida de santo Domingo de Guzmán a la ciudad, acaecida en la Navidad de 1218, y quiere, por medio de distintas actividades, hacernos partícipes de este hecho, sobre todo religioso. Uno de los actos programados será la Misa cantada en la iglesia de las Monjas Dominicas- sita en la plaza de la Trinidad- el próximo sábado 12 de mayo a las 19,00h con la interpretación de la soprano segoviana Blanca Gómez y el barítono Miguel Ángel Viñé acompañados al órgano por el prestigioso organista Francisco Amaya.

La música es el lenguaje del alma, la expresión del mundo espiritual. Todos necesitamos momentos de paz, de oración y de recogimiento; todo el que lo desee puede este sábado día 12 participar en la liturgia del domingo de la Ascensión del Señor, fiesta que despierta en nosotros una gran esperanza, pues: «Sólo Dios sacia» (Santo Tomás de Aquino).

Al finalizar la Eucaristía seguirá un concierto. Las obras interpretadas serán de: C. Frank, Ch. Gounod. F. Mendelssohn. J. Del Moral. G. Faurè, A. Vivaldi, etc. y la entrada libre hasta llenar el templo.

 

Acerca de los intérpretes

FRANCISCO AMAYA, organista.
  • Profesor de orquesta en el Conservatorio de Torrent, (Valencia).
  • Es fundador de la ” Sociedad Brahms”
  • Organista de consolidada carrera internacional.
  • En el mes de agosto realizará un concierto en la Catedral de S. Patricio de Nueva York.
  • Junto con la soprano Blanca Gómez y el barítono Miguel Ángel Viñé, intervendrá en el ” VI Festival Internacional de Órgano ” en Benidorm.
BLANCA GÓMEZ, soprano
  • La soprano Blanca Gómez, nacida en Segovia, disfruta de una amplia y reconocida trayectoria y versatilidad.
  • Grupo Brahms, Mompou, Ruymonte, OCRTVE,  son algunas  de las agrupaciones con las que ha participado.
  • Actualmente está inmersa en los proyectos ” María de Pablos” en colaboración con el Ayuntamiento de Segovia, así como en la publicación del disco de canciones a solo conmemorativo de Ángel Barja y un nuevo programa con el Organista Francisco Amaya que será también llevado al disco.
MIGUEL ÁNGEL VIÑÉ, barítono
  • Nacido en Madrid, es uno de los más reputados y reconocidos barítonos de su generación por su profesionalidad, rigor y seriedad.
  • Es poseedor de una gran musicalidad que le lleva a enfrentar los más variados papeles desde la zarzuela a la ópera pasando por el lied o la música contemporánea.
  • Destaca especialmente en el campo de la polifonía y de la música gregoriana, perteneciendo al grupo “Alfonso X”
  • Últimamente ha grabado la obra del ” Tenorio” de T. Marco y acaba de regresar de Moscú después de participar en el ciclo “Primavera en Moscú”

Los nueve modos de orar de Santo Domingo

Dentro del VIII Centenario de la llegada de Santo Domingo a Segovia, se celebró una nueva jornada de LOS NUEVE MODOS DE ORAR DE SANTO DOMINGO, el viernes 4 de mayo con un esplendido día. Este encuentro estuvo dirigido por nuestra hermana de la Fraternidad de Segovia, Ester Bermejo, que en una brillante intervención inicial, indico a los 23 asistentes, el motivo de esta reunión e hizo una breve biografía de Santo Domingo, lo cual despertó un vivo interés dada las preguntas que formularon. Se inició el recorrido desde un sitio tan emblemático para la Ciudad de Segovia, como es el Acueducto, explicando durante el recorrido los puntos de máximo interés relacionados con nuestro Padre Santo Domingo.

Llegamos hasta el Convento de Santa Cruz, dando nuestra hermana Ester, las explicaciones oportunas sobre el mismo, desde su creación, hasta nuestros días.

Acto seguido llegamos a un lugar tan emblemático para nuestra familia dominicana, como es La Cueva, donde nuestro Padre oraba durante el breve espacio de tiempo que estuvo en esta Ciudad. Nuestra hermana Ester demostró un gran conocimiento, motivando un vivo interés por parte de todos nuestros acompañantes.

A continuación empezamos la oración con una introducción de: “Calla y escucha, pon alerta el corazón. Busca la paz”.

Seguidamente se realizó la lectura del cuarto modo de orar de Santo Domingo en que destacaríamos:

“Colocado delante del altar, fijo el rostro frente al crucifijo, Santo Domingo lo miraba con suma atención doblando las rodillas una y otra vez y hasta cien veces, y en ocasiones incluso desde que acababa completas hasta la media noche”.

“Incluso cuando andaba de viaje, en las posadas después de las fatigas de las jornadas y hasta por los mismos caminos, mientras los demás dormían y descansaban, él tornaba a sus genuflexiones, como si se tratase de una afición personal o de un ministerio propio”.

“Con este ejemplo enseñaba a los frailes, más por lo que hacía que por lo que decía”.

Santo Domingo se ponía frente a la Cruz y tiene el significado de homenaje en la adoración. Todo este movimiento de ascender y descender de Domingo ante el Crucificado, es dar gloria al Padre, como fuente inagotable de amor y misericordia que emanaba Dios por mediación de su Hijo hacía la humanidad.

Este ejemplo que quería dar a sus frailes deberíamos aplicarlo hoy en día, cuando nos encontramos cansados e incluso hastiados de nuestros quehaceres diarios, no sabiendo valorar lo que tenemos y sobre todo que no somos capaces de tomar el vivo ejemplo de nuestro padre Santo Domingo y preferimos seguir otros derroteros, posiblemente más cómodos, pero que al fin y a la postre nos conduce una infelicidad constante.

Con un Padrenuestro y una oración a Santo Domingo, dimos por concluida la visita.

Como resumen final se podría decir que la gente salió muy contenta, de los 23 asistentes, 18 se quedaron a la oración, se dio a conocer La Cueva que para muchos era totalmente desconocida a pesar de que eran de Segovia. Indicándoles que podrían invitar a familiares y amigos a visitarla.

Asimismo, se les informo de la Predicaminata a celebrar a finales de mayo, como parte del camino que realizó Santo Domingo para fundar el primer convento en Segovia.

 

 


Mari Cruz Riesco Navas OP y José María Vega del Olmo OP

Fraternidad Laical de Sto. Domingo “Nuestra Señora de Atocha”

Santo Domingo visto por Santa Catalina

En la celebración de este VIII Centenario de la llegada de Santo Domingo de Guzmán a la ciudad de Segovia, es bueno traer a la memoria del corazón la vivencia dominicana de una de sus mejores hijas: Santa Catalina de Siena.

Catalina admiraba a los Frailes Dominicos, entre otras cosas, porque el Convento de Santo Domingo estaba enclavado en el barrio de Fontebranda y toda la familia de Catalina los conocía y trataba con asiduidad; en su templo, podemos decir, que desde muy pequeña aprendió a rezar y conoció la liturgia dominicana. Cómo será la admiración por los Dominicos, que hasta quiere disfrazarse de fraile para ser como uno de los Predicadores.

Algunos Dominicos estuvieron estrechamente vinculados a ella, señalemos a: Fray Tomás de la Fonte, su primer confesor y a quien conocía desde niño, pues habiendo quedado huérfano, la familia de Catalina lo acogió en su hogar. Fray Bartolomé Dominici, quien acompañó a Catalina en muchos de sus viajes  y, además, Bartolomé sería uno de los elegidos para supervisar los propios escritos de Santa Catalina. El nombradísimo Fray Tomás Caffarini quien, antes de entrar en la Orden, fue uno de los más fervientes discípulos de Catalina. Por último, hemos de citar a Fray Raimundo de Capua, biógrafo de la santa y Maestro General de la Orden.

A pesar de la oposición de su madre, Catalina ingresará a los dieciséis años en la Orden Tercera de la Penitencia, las llamadas Mantellatas, sus hermanas de Comunidad, con quienes compartirá el don de la consagración. Por otro lado, conocemos el vínculo profundo que Catalina tiene con las Monjas Dominicas del Monasterio de Montepulciano y su  tierna veneración por la gloriosa comedora de almas, Santa Inés.

Catalina confesó a Fray Raimundo: Domingo me llamó milagrosamente a su Orden.

Ella, que fue poseída y adoctrinada por la dulce, primera y eterna Verdad, se convertiría en una de las mejores discípulas espirituales del fundador de la Orden de Predicadores. Tanto es así que, en la víspera de la fiesta de Santo Domingo tuvo esta experiencia narrada por su confesor: Catalina aseguró que veía al Padre todopoderoso, produciendo de su boca al Hijo que le es coeterno, y que mientras le estaba contemplando, Catalina vio al bienaventurado patriarca Domingo que salía también del pecho del Padre, todo resplandeciente de claridad: – Hija mía queridísima, Yo he engendrado a estos dos hijos, uno por naturaleza y otro por dulce y tierna adopción (…) Domingo, desde su nacimiento hasta el fin de su vida, siguió mi voluntad en todas las cosas, predicó al mundo la Verdad de mi Palabra, su predicación se perpetúa en sus sucesores, predica aún y predicará siempre (…)  Por eso, le he comparado con mi Hijo por naturaleza, cuya vida imitó, y fíjate que Domingo, hasta en la figura exterior, se parece a mi divino Hijo Jesucristo.

En el frío clima segoviano y el gemido helado del Eresma, no nos viene mal recordar estos detalles femeninos de Santa Catalina.

 

Sor María del Mar Castro OP
Monasterio de Santa Catalina. Alcalá de Henares (Madrid)

II Asamblea General de los laicos dominicos de la provincia de Hispania

  • Representantes de las fraternidades laicales de Santo Domingo provenientes de diferentes puntos de la geografía nacional se reunieron en Segovia

“El reto de los laicos dominicos ha de ser avanzar con creatividad, apoyándose en nuestra tradición dominicana, siendo fieles al pasado pero abiertos al futuro” (Fr. Juan Carlos Cordero, O.P.)

Estas palabras, pronunciadas por el Asesor religioso de la Fraternidad de laicos dominicos de la provincia de Hispania en su intervención de presentación de la Asamblea general intermedia de la Fraternidad de la provincia de Hispania, pueden servir como resumen de las jornadas de reuniones que se han celebrado en Segovia los pasados días 20 a 22 de abril.

En el primer día del encuentro, los participantes de la veintena de Fraternidades representadas en esta Asamblea, realizaron una breve presentación para conocerse a nivel personal y para conocer y dar a conocer tanto los principales datos de sus fraternidades como las distintas actividades que desarrollan cada una en sus respectivos ámbitos geográficos de actuación.

Vivir cada día con esperanza y creatividad con la aportación de los valores dominicanos.

Ya, en lo que respecta a la Asamblea propiamente dicha, se inició con la presentación de la misma por parte de Fr. Juan Carlos Cordero, O.P. en la que transmitió el saludo fraterno del Fr. Jesús Diaz Sariego, prior provincial, animando a los participantes a vivir cada día con esperanza y creatividad con la aportación de los valores dominicanos de siempre y que así lo transmitieran a sus respectivas fraternidades. A continuación, el presidente provincial, José Vicente Vila, O.P. presentó su informe preceptivo en el que destacó las visitas realizadas a un gran número de fraternidades, en la mayoría de los casos acompañado del asesor religioso, y de las que destacó la alegría por encontrarse y departir con los miembros de cada fraternidad y el inmejorable ambiente que en la gran mayoría de los casos encontró. Les exhortó a que, en la medida y posibilidades que cada una tenga, colaboren con las distintas ramas de la Familia Dominicana que tengan en sus cercanías. Finalizó el presidente transmitiendo ánimo a todas las fraternidades para continuar con la meritoria labor que llevan a cabo y poniéndose a su total disposición.

A continuación se presentaron los informes de las distintas delegaciones del Consejo (formación inicial, formación permanente, familia dominicana, tesorería y comunicación), así como de la representante de la Pastoral Juvenil Vocacional de Familia Dominicana, continuando la jornada con la creación de grupos de trabajo en los que se estudiaron los anteriores informes y se comenzaron a debatir y redactar las propuestas a presentar a la Asamblea, concluyéndose dicha jornada con la presentación de las mismas por cada uno de los grupos al pleno, su estudio por el mismo y la definición concreta de las propuestas a aprobar.

La última jornada se inició con la intervención de Sor Mercedes, monja contemplativa del Monasterio dominico de Santo Domingo el Real, de Segovia, en la que realizó, a través del estudio de los textos con los que cada rama de la Orden se rige, una exposición del espíritu y carisma dominicano de las monjas comparándolo con el espíritu dominicano tanto de los frailes como de los laicos, y sus concreciones prácticas. Tras la exposición, se inició un interesantísimo coloquio en el que Sor Mercedes, dando respuesta a las cuestiones que le fueron planteando muchos de los participantes, aportó numerosos datos históricos y cotidianos de la vida de las monjas contemplativas dominicas en Segovia, presentando también el programa de actividades que se vienen desarrollando con motivo de la conmemoración del octavo centenario de la presencia de Santo Domingo en Segovia.

Tras el agradecimiento por parte del Presidente, en nombre de todos los asistentes, por las interesantes aportaciones de Sor Mercedes, continuó la Asamblea con la votación y aprobación de las distintas propuestas presentadas.

Antes de proceder a dar por cerrada la sesión de la Asamblea, José Vicente reiteró su ofrecimiento y puesta a disposición, tanto personal como del resto de miembros del Consejo, a todas las fraternidades, agradeciendo la asistencia a todos los participantes.

Como colofón de estas jornadas, todos los participantes se trasladaron al Monasterio de Santo Domingo el Real, de Segovia, para celebrar junto con las hermanas contemplativas del mismo una eucaristía que fue presidida por Fr. Juan Carlos Cordero, OP.

En un ambiente de verdadero hermanamiento y dando gracias a Santo Domingo por haber sentido su compañía y protección a lo largo de estos días, se comenzó la vuelta a cada uno de sus lugares de origen por parte de todos los asistentes, con el ánimo y deseo de saber transmitir a los demás miembros de las Fraternidades todo lo vivido en esta Asamblea Provincial.

Crónica del Triduo Pascual celebrado en Segovia

Como todas las cosas importantes que te llegan al corazón, cuando terminan te dejan un buen sabor pero al mismo tiempo una cierta nostalgia.

El Triduo Pascual de esta Semana Santa 2018 en Segovia, ha sido muy especial en espiritualidad y fraternidad, a lo que han colaborado (¡y de qué manera!) las hermanas dominicas del Convento de Santo Domingo el Real de Segovia, Fray Juan Luis Mediavilla y por supuesto todos los hermanos laicos/as que allí nos reunimos. Creo que todos conjuntamente formamos una gran fraternidad, donde Dios estaba siempre presente.

Todos pudimos disfrutar de la buena acogida y organización de todos los actos, que como siempre, realizan las hermanas, su entrega y cariño fueron fundamentales. Y que podría decir de Fray Juan Luis, una persona que te hacía sentir esa cercanía que a veces echamos de menos y que con él gracias al calor que ponía, no solo en sus predicaciones, sino en las celebraciones y en su trato personal, encontrabas un sentido profundo al amor que Dios a través de su Hijo nos entregó, y que te hace al mismo tiempo, trasmitirlo a los demás.

Entre los hermanos allí reunidos se creó una fraternidad por medio de la cual, lo mismo admirabas a tu hermano por su ejemplo, que te trasmitían alegría con las risas y comentarios que en un ambiente distendido disfrutábamos, pues hubo tiempo para todo: dialogar, reflexionar, orar, reír,  y hasta cantar.

En fin, deseo que el próximo año todavía sea mejor el Triduo Pascual y mientras tanto pongamos en práctica todo lo vivido, que fue abundante y fructífero. Que nuestro Padre Santo Domingo interceda por todos para que sigamos gozando de muchos más fortaleciendo nuestro espíritu y trasmitiendo a nuestros hermanos el amor que Dios puso en nosotros.

 


Mari Cruz Riesco OP

Fraternidad Laical de Santo Domingo “Nuestra Señora de Atocha”