Peregrinación dominicana, Predicaminata 2018

Se trata de una peregrinación a pie entre las localidades de Cercedilla (Madrid) y Segovia en recuerdo del camino que debió realizar Santo Domingo de Guzmán en el mes de diciembre de hará pronto ochocientos años. Transcurre por el mismo trazado de la antigua Calzada Romana (de la cual se conserva parte), por lo que coincide con una de las etapas del Camino de Santiago de Madrid.

Es una actividad destinada a mayores de 18 años en la que está presente el deporte, la naturaleza y el espíritu aventurero y dominicano.

Podéis encontrar toda la información en la web de la Predicaminata y en su facebook.

Predicaminata es una peregrinación organizada por la Fraternidad Laical de Santo Domingo de Atocha (Madrid) en colaboración con personas e instituciones de Familia Dominicana.

Para cualquier duda o aclaración quedamos a vuestra disposición (predicaminata@dominicos.org)

Celebración de la misa de la Ascensión

  • Dos grandes profesionales de la música: la soprano segoviana Blanca Gómez y el barítono Miguel Angel Viné acompañados por el organista Francisco Amaya interpretaron brillantemente composiciones de: C. Frank, Ch. Gounod. F. Mendelssohn. J. Del Moral. G. Faurè, A. Vivaldi, etc. llenas de religiosidad y arte musical.

El pasado 12 de mayo, dentro del programa de actos para el VIII Centenario de la venida de santo Domingo a Segovia, se celebró la Eucaristía del día de la Ascensión, con profunda solemnidad, en la iglesia del monasterio de Santo Domingo el Real de Segovia.

No era para menos en un día tan grande en el que, como dijo el sacerdote que presidió la Eucaristía, “Jesucristo asciende hoy hasta lo más alto del cielo” y ¿qué significa esto, sino que nuestra condición humana ha sido glorificada y está sentada a la derecha de Dios? Cuando Cristo sale para encarnarse – dicen en bella imagen los Padres de la Iglesia- al ir descendiendo a las entrañas de Maria se va identificando con los diversos niveles de criaturas celestiales: tronos, querubines, potestades… para no ser reconocido, para que no sepan que ha salido a encarnarse, para que así el Misterio de la Encarnación quede en el secreto del corazón de Dios. Hoy, en cambio sucede que Jesucristo vuelve a los cielos pero ya no es oculto, es un Dios encarnado, entra su humanidad y su divinidad y lo hace llevando cautivos. Por eso el salmo 23 puede cantarlo: ¡que se abran las antiguas compuertas! – ¡hazla más grande!-Y un ángel pregunta a otro ¿Quién va a entrar? Y responde el otro: ¡el Rey de la Gloria! y vuelve con toda la humanidad redimida. Nuestra humanidad a pesar de su debilidad, pecado y flaqueza entra en Cristo y es introducida no “en el cuarto de las escobas” sino en el trono de la Trinidad de Dios. Esto- se preguntaba el predicador- ¿no es para causarnos asombro?

Dos grandes profesionales de la música: la soprano segoviana Blanca Gómez y el barítono Miguel Angel Viné acompañados por el organista Francisco Amaya interpretaron brillantemente composiciones de: C. Frank, Ch. Gounod. F. Mendelssohn. J. Del Moral. G. Faurè, A. Vivaldi, etc. llenas de religiosidad y arte musical.

Asistieron un grupo numeroso de personas, y eso que coincidía el día y la hora con el “Titirimundi” que atrae a tanto público en la ciudad segoviana.

Desde este espacio, agradecemos la presencia de Blanca Gómez que desde su adolescencia se cobijó a la sombra de la comunidad dominicana de Segovia y mantiene en su corazón el espíritu de Sto. Domingo.

Misa cantada en la iglesia del monasterio de Santo Domingo el Real

Como muy bien saben ya los segovianos, la Familia Dominicana en Segovia está conmemorando el VIII centenario de la venida de santo Domingo de Guzmán a la ciudad, acaecida en la Navidad de 1218, y quiere, por medio de distintas actividades, hacernos partícipes de este hecho, sobre todo religioso. Uno de los actos programados será la Misa cantada en la iglesia de las Monjas Dominicas- sita en la plaza de la Trinidad- el próximo sábado 12 de mayo a las 19,00h con la interpretación de la soprano segoviana Blanca Gómez y el barítono Miguel Ángel Viñé acompañados al órgano por el prestigioso organista Francisco Amaya.

La música es el lenguaje del alma, la expresión del mundo espiritual. Todos necesitamos momentos de paz, de oración y de recogimiento; todo el que lo desee puede este sábado día 12 participar en la liturgia del domingo de la Ascensión del Señor, fiesta que despierta en nosotros una gran esperanza, pues: «Sólo Dios sacia» (Santo Tomás de Aquino).

Al finalizar la Eucaristía seguirá un concierto. Las obras interpretadas serán de: C. Frank, Ch. Gounod. F. Mendelssohn. J. Del Moral. G. Faurè, A. Vivaldi, etc. y la entrada libre hasta llenar el templo.

 

Acerca de los intérpretes

FRANCISCO AMAYA, organista.
  • Profesor de orquesta en el Conservatorio de Torrent, (Valencia).
  • Es fundador de la ” Sociedad Brahms”
  • Organista de consolidada carrera internacional.
  • En el mes de agosto realizará un concierto en la Catedral de S. Patricio de Nueva York.
  • Junto con la soprano Blanca Gómez y el barítono Miguel Ángel Viñé, intervendrá en el ” VI Festival Internacional de Órgano ” en Benidorm.
BLANCA GÓMEZ, soprano
  • La soprano Blanca Gómez, nacida en Segovia, disfruta de una amplia y reconocida trayectoria y versatilidad.
  • Grupo Brahms, Mompou, Ruymonte, OCRTVE,  son algunas  de las agrupaciones con las que ha participado.
  • Actualmente está inmersa en los proyectos ” María de Pablos” en colaboración con el Ayuntamiento de Segovia, así como en la publicación del disco de canciones a solo conmemorativo de Ángel Barja y un nuevo programa con el Organista Francisco Amaya que será también llevado al disco.
MIGUEL ÁNGEL VIÑÉ, barítono
  • Nacido en Madrid, es uno de los más reputados y reconocidos barítonos de su generación por su profesionalidad, rigor y seriedad.
  • Es poseedor de una gran musicalidad que le lleva a enfrentar los más variados papeles desde la zarzuela a la ópera pasando por el lied o la música contemporánea.
  • Destaca especialmente en el campo de la polifonía y de la música gregoriana, perteneciendo al grupo “Alfonso X”
  • Últimamente ha grabado la obra del ” Tenorio” de T. Marco y acaba de regresar de Moscú después de participar en el ciclo “Primavera en Moscú”

Los nueve modos de orar de Santo Domingo

Dentro del VIII Centenario de la llegada de Santo Domingo a Segovia, se celebró una nueva jornada de LOS NUEVE MODOS DE ORAR DE SANTO DOMINGO, el viernes 4 de mayo con un esplendido día. Este encuentro estuvo dirigido por nuestra hermana de la Fraternidad de Segovia, Ester Bermejo, que en una brillante intervención inicial, indico a los 23 asistentes, el motivo de esta reunión e hizo una breve biografía de Santo Domingo, lo cual despertó un vivo interés dada las preguntas que formularon. Se inició el recorrido desde un sitio tan emblemático para la Ciudad de Segovia, como es el Acueducto, explicando durante el recorrido los puntos de máximo interés relacionados con nuestro Padre Santo Domingo.

Llegamos hasta el Convento de Santa Cruz, dando nuestra hermana Ester, las explicaciones oportunas sobre el mismo, desde su creación, hasta nuestros días.

Acto seguido llegamos a un lugar tan emblemático para nuestra familia dominicana, como es La Cueva, donde nuestro Padre oraba durante el breve espacio de tiempo que estuvo en esta Ciudad. Nuestra hermana Ester demostró un gran conocimiento, motivando un vivo interés por parte de todos nuestros acompañantes.

A continuación empezamos la oración con una introducción de: “Calla y escucha, pon alerta el corazón. Busca la paz”.

Seguidamente se realizó la lectura del cuarto modo de orar de Santo Domingo en que destacaríamos:

“Colocado delante del altar, fijo el rostro frente al crucifijo, Santo Domingo lo miraba con suma atención doblando las rodillas una y otra vez y hasta cien veces, y en ocasiones incluso desde que acababa completas hasta la media noche”.

“Incluso cuando andaba de viaje, en las posadas después de las fatigas de las jornadas y hasta por los mismos caminos, mientras los demás dormían y descansaban, él tornaba a sus genuflexiones, como si se tratase de una afición personal o de un ministerio propio”.

“Con este ejemplo enseñaba a los frailes, más por lo que hacía que por lo que decía”.

Santo Domingo se ponía frente a la Cruz y tiene el significado de homenaje en la adoración. Todo este movimiento de ascender y descender de Domingo ante el Crucificado, es dar gloria al Padre, como fuente inagotable de amor y misericordia que emanaba Dios por mediación de su Hijo hacía la humanidad.

Este ejemplo que quería dar a sus frailes deberíamos aplicarlo hoy en día, cuando nos encontramos cansados e incluso hastiados de nuestros quehaceres diarios, no sabiendo valorar lo que tenemos y sobre todo que no somos capaces de tomar el vivo ejemplo de nuestro padre Santo Domingo y preferimos seguir otros derroteros, posiblemente más cómodos, pero que al fin y a la postre nos conduce una infelicidad constante.

Con un Padrenuestro y una oración a Santo Domingo, dimos por concluida la visita.

Como resumen final se podría decir que la gente salió muy contenta, de los 23 asistentes, 18 se quedaron a la oración, se dio a conocer La Cueva que para muchos era totalmente desconocida a pesar de que eran de Segovia. Indicándoles que podrían invitar a familiares y amigos a visitarla.

Asimismo, se les informo de la Predicaminata a celebrar a finales de mayo, como parte del camino que realizó Santo Domingo para fundar el primer convento en Segovia.

 

 


Mari Cruz Riesco Navas OP y José María Vega del Olmo OP

Fraternidad Laical de Sto. Domingo “Nuestra Señora de Atocha”

Crónica del Triduo Pascual celebrado en Segovia

Como todas las cosas importantes que te llegan al corazón, cuando terminan te dejan un buen sabor pero al mismo tiempo una cierta nostalgia.

El Triduo Pascual de esta Semana Santa 2018 en Segovia, ha sido muy especial en espiritualidad y fraternidad, a lo que han colaborado (¡y de qué manera!) las hermanas dominicas del Convento de Santo Domingo el Real de Segovia, Fray Juan Luis Mediavilla y por supuesto todos los hermanos laicos/as que allí nos reunimos. Creo que todos conjuntamente formamos una gran fraternidad, donde Dios estaba siempre presente.

Todos pudimos disfrutar de la buena acogida y organización de todos los actos, que como siempre, realizan las hermanas, su entrega y cariño fueron fundamentales. Y que podría decir de Fray Juan Luis, una persona que te hacía sentir esa cercanía que a veces echamos de menos y que con él gracias al calor que ponía, no solo en sus predicaciones, sino en las celebraciones y en su trato personal, encontrabas un sentido profundo al amor que Dios a través de su Hijo nos entregó, y que te hace al mismo tiempo, trasmitirlo a los demás.

Entre los hermanos allí reunidos se creó una fraternidad por medio de la cual, lo mismo admirabas a tu hermano por su ejemplo, que te trasmitían alegría con las risas y comentarios que en un ambiente distendido disfrutábamos, pues hubo tiempo para todo: dialogar, reflexionar, orar, reír,  y hasta cantar.

En fin, deseo que el próximo año todavía sea mejor el Triduo Pascual y mientras tanto pongamos en práctica todo lo vivido, que fue abundante y fructífero. Que nuestro Padre Santo Domingo interceda por todos para que sigamos gozando de muchos más fortaleciendo nuestro espíritu y trasmitiendo a nuestros hermanos el amor que Dios puso en nosotros.

 


Mari Cruz Riesco OP

Fraternidad Laical de Santo Domingo “Nuestra Señora de Atocha”

Predicaminata, séptima jornada de entrenamiento

El próximo día 7 de abril se celebrará la séptima jornada de entrenamiento de Predicaminata 2018.

El objetivo de la jornada, no es sólo preparar la condición física para la predicación de mayo, sino también crear un grupo que se conozca y disfrute plenamente de esta actividad.

En esta ocasión la ruta a realizar será en Cercedilla: Montón de Trigo desde Puerto Navacerrada.

Participa

Si estás interesado en participar en este entrenamiento y quieres recibir más información, escríbe a Predicaminata.

Más información

Encuentra toda la información sobre predicaminata en su página web: laicosop.dominicos.org/predicaminata.

Sígue las novedades y participa en la página de Facebook: www.facebook.com/predicaminata.

Domingo de Pascua en la cueva de Santo Domingo

  • Última jornada de la Pascua Dominicana en Segovia

Hoy domingo nos despertamos con dos noticias discordantes la Resurrección de nuestro señor Jesucristo y el triste fallecimiento de Mateo, sobrino de nuestro hermano Vicente.

El primer acto con nuestras hermanas dominicas fue Laudes, con oración para que este niño Mateo, de apenas 1 año y medio, fuera acogido por nuestro Señor Jesucristo.

A continuación bajamos a la Cueva de nuestro Padre Santo Domingo, para celebrar la Eucaristía presidida por fray Juan Luis Mediavilla, la predicación fue realizada por Jose María Vega e Ignacio Antón, a continuación transcribimos la misma:

En primer lugar, menudo lio me ha metido fray Juan Luis para que hiciera la predicación en un domingo tan especial, como es el de Resurrección y en segundo lugar, realizarla aquí en La Cueva en un lugar tan emblemático para nuestra familia dominicana, donde estuvo nuestro Padre Santo Domingo y donde fundó el primer convento en España, por cierto en este año estamos celebrando el VIII Centenario de su llegada a Segovia y gracias a su intercesión ante Dios se produjo el “milagro de la lluvia”, será casualidad o es que nuestro Padre está intercediendo para mandarnos ese bien tan deseado, como es el de la nieve y el agua.

En un día tan señalado para el mundo cristiano como es este domingo de resurrección, cuantas piedras (como dijo el pasado jueves fray Juan Luis) para encontrar el verdadero camino hacia el misterio de su muerte y resurrección, ¿como podríamos encontrar ese camino? mediante la sed, no esa sed de ser más que el otro, tener más bienes materiales, placenteros, y un largo etc. con los cuales ahogamos no  saciamos esa sed, porque la verdadera saciedad está en seguir ese camino trazado por Dios. Envió a su Hijo a sembrar la semilla de la paz y el amor, terminando de forma cruel e incompresible en la Cruz.

Me pregunto ¿que padre es capaz de enviar a un hijo a sufrir el calvario que sufrió Jesús?. Verdad que ningún padre seríamos capaces de hacer nada por el estilo, pero Dios en su amor infinito, no solamente hacia su Hijo, sino hacía toda la humanidad,  lo hizo para que supiéramos que si caminamos sedientos de AMOR, a sabiendas de que hay momentos buenos y otros menos buenos como así lo padeció su Hijo, deberíamos seguir el camino de Jesús en su vida terrenal, no iba repartiendo prebendas, ni nada por el estilo, pero si repartía de forma gratuita AMOR y MISERICORDIA entre todas las personas necesitadas y no necesitadas, solamente tenemos que ir apartando esas “piedras” que nos vamos encontrando en nuestro caminar diario y reflexionar sobre el verdadero camino de la felicidad eterna.

Leamos de forma reflexiva la sagrada palabra y encontraremos ese camino hacia la felicidad que tanto añoramos y con tanto denuedo buscamos, quitemos esas piedras revestidas de falsas apariencias y busquemos en nuestro interior y no en el exterior como habitualmente hacemos.

Tengamos la fe suficiente para ser aceptado, como tuvo María Magdalena, cuando encontró vacío el sepulcro. Aportemos la gran reflexión de Santo Tomás de Aquino “cada uno de los argumentos de por sí no bastaría `para demostrar la resurrección, pero tomados en conjunto, la manifiestan suficientemente; sobre todo por el testimonio de la Sagrada Escritura”.

FELIZ PASCUA

Pero la predicación más emotiva fue la de Ignacio Antón sobre Mateo, recordando la tristeza que supone la muerte de un niño de edad tan prematura, el cual vino a este mundo con serias deficiencias, motivadas por posibles negligencias médicas. Lo más bonito, si es que hay algo bonito en esta triste historia, es el amor que en todo momento le dispensaron sus padres, los cuales no se desanimaron en ningún momento y que lucharon hasta la extenuación para que la criatura saliera a flote, dentro de las gravísimas complicaciones que tenía.

Todas estas palabras las dijo con un tono tan emotivo que se nos saltaron las lágrimas a todos los que asistimos a esta ceremonia.

Contestó a estas palabras fray Juan Luis, recordándonos que debemos conservar esa fe, al igual que María Magdalena la tuvo, a pesar de esos silencios de Dios que algunas veces nos desconciertan, pidamos en un día tan importante para el cristianismo, que lo acoja en su seno que seguro así lo hará.

También pedimos por su familia, en especial por sus padres para que esta cruz, al igual que Jesús camino del calvario, la sepan llevar con la mayor entereza posible, a sabiendas de que su niño estará en los brazos de Dios.

 


José María Vega OP

Fraternidad Laical de Santo Domingo “Nuestra Señora de Atocha”

Sábado Santo… o Vivir Sin miedo

El sábado fue un día tranquilo, de reflexión, de trabajo desde el silencio con espacios para compartir entre nosotros, con las hermanas,  Fr. Juan Luis, y otros hermanos que se acercaron de la pascua de los Carmelitas a media mañana. Todo un regalo.

Una de las invitaciones de lo que celebramos es a vivir de una vez por todas sin miedo. Y hacerlo al estilo del Resucitado y esto…¿qué significa?

Significa poner no sólo nuestros talentos sino también nuestras debilidades encima de la mesa de nuestras vidas ( y la eucarística) para hacer resucitar aquella parcela de nuestras vidas que creamos que necesita luz y VIDA.

Es curioso pero el “no tengáis miedo” o “no temáis” como anoche aparecía en el evangelio de Mateo que se leyó en la Vigilia diciéndoselo el Ángel a las mujeres, es una de las frases que más se repite en distintos encuentros entre Dios y el hombre y…me encanta porque nunca dice: no tengas vergüenza, no tengas complejos, no tengas resistencias, perezas,… simplemente “no tengas miedo”.

Así que, por ejemplo, si hay algo que tengamos que solucionar con nuestra pareja, herman@, compañero de trabajo, espos@, etc.. no sólo pongamos nuestros talentos, cualesquiera que sean ( capacidad de escucha, diálogo, empatía… ), sino también pongamos encima de la mesa lo que nos cuesta, nuestras inercias, nuestro ego,resistencias,etc… porque este es el Dios de la debilidad como celebramos estos días anteriormente y desde ahí Él construye y resucita…

O  por ejemplo en un plan que estamos llamados a hacer, no sólo pongamos nuestras capacidades sino también nuestras debilidades (lógica inversa a la del mundo profesional, que sólo te ficha y valora por tus habilidades y competencias)

Vivir sin miedo a cambiar nuestras prioridades, a poner encima de la mesa de nuestra (Su) “viña” nuestras debilidades y creernoslo de verdad.  

Otra clave que estuve rezando anoche durante una vigilia preciosa guiada por nuestras hermanas contemplativas,y que emana de lo anterior, es la invitación a evolucionar nuestra relación personal con Dios pasando de un Dios solucionador a un Dios Resucitador. Muchas veces podemos caer en la tentación de pedir al estilo farmacéutico o gurú de libro de autoayuda… para que nos solucione algo (“ que apruebe, que salga bien la operación, que me fichen, que diga si…” )  y nos olvidamos de la parte de la debilidad o cruz que hay en ello.

Vivir con miedo trae consigo interpretar lo que nos pasa en nuestras vidas sin una lectura desde Dios y su Alianza que selló con nosotros el jueves santo en la Eucaristía, trayendo la desconfianza, el proteccionismo, el sepulcro… Hasta los mismos discípulos al vivir bajo el miedo esos días interpretaron lo que había pasado en clave de robo. “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”. ( Jn 20,2) Una óptica y lógica razonable en la época ya que el saqueo de tumbas era bastante habitual.

Pero la invitación, es a leer nuestra vida sin perder la consciencia que el Dios Padre de la historia sigue actuando hoy, e interpretarla no sólo desde la coincidencia y si desde la “Dioscidencia”, no sólo desde la causa-efecto sino desde la fidelidad del que nos lleva tatuado en la palma de su mano.

La noche terminó con un chocolate caliente con extra de cariño preparado por nuestras hermanas en el convento, con el que pudimos compartir la alegría de saber que podemos vivir como resucitados. Vivir sin Miedo.

 


Carlos Luna OP

Fraternidad Laical de Santo Domingo “Nuestra Señora de Atocha”

Amor hasta el extremo

Una de las ventajas de la Pascua dominicana de Segovia es que se vive en familia y con la familia. Es un lujo poder disfrutar en familia dominicana de este tiempo de oración y sosiego en compañía de mi mujer y mi hija pequeña. Participar en las distintas celebraciones y encuentros de acuerdo con el ritmo que marca la vida familiar, compartir todos juntos esos momentos, en los que nadie se siente meramente espectador, es especialmente enriquecedor. Todos aportamos a todos. ¿Por qué mataron a Jesús, si él era bueno? La sencilla pregunta de un niño nunca está de más. Las lecturas y los salmos de la mañana nos introducían en el misterio de cruz que hoy habríamos de contemplar: el sufrimiento, el abandono confiado en Dios, la pérdida de un hijo portador de tantas esperanzas, el perdón a los enemigos…

Al comienzo de la tarde, antes de acudir a la liturgia de la cruz en la iglesia de las monjas dominicas, tuvimos una bonita meditación sobre las “siete palabras” en la que compartimos nuestros deseos y peticiones de vivir con más confianza en Dios, perdonando y dejándonos perdonar y amar por Él.

En la liturgia de la cruz -cuidada con esmero, tal y como acostumbran las monjas- Fray Juan Luis Mediavilla destacó en su homilía cómo Dios entra en la historia en la fragilidad de un recién nacido y deja este mundo despojado de cualquier poder: “Por amor Dios asume la fragilidad del ser humano, porque amar implica hacerse vulnerable”. Después de la celebración, hubo tiempo para compartir con las hermanas y fray Juan Luis una meditación sobre el significado de la cruz.

El frío de la tarde animó a un temprano recogimiento que rápidamente dio paso a una amena y distendida charla en el salón de la casa que nos acoge. Una provechosa oportunidad más para hacer fraternidad.

Al final del día, tiempo para la oración y el descanso personal con el corazón puesto a los pies del sepulcro de Cristo.

 

 

Ignacio Antón Boix OP
Fraternidad Laical de Santo Domingo “Nuestra Señora de Atocha”